Una Web para todos

ANII financiará proyecto de Luz Verde

Dibujo de dos personas utilizando teléfonos públicos. Una persona está parada con un teléfono alto y la otra en silla de ruedas, con un teléfono ubicado a una altura inferior

Desde hace un tiempo, el concepto accesibilidad está cayendo en desuso a la vez que cobra vida el concepto de accesibilidad universal. Como todos los cambios en el lenguaje, éste no es casual, sino que tiene que ver con un cambio en la mentalidad en relación con el diseño de espacios, productos y servicios.


En el área de la discapacidad estamos habituados a escuchar hablar de que algunos lugares no son accesibles para personas con discapacidad. Nos quejamos y reclamamos que los teatros, cines, boliches y espacios públicos cuenten con rampas para que puedan entrar personas en silla de ruedas, cuenten con las indicaciones gráficas necesarias para que una persona con sordera pueda desplazarse normalmente o con las señales auditivas mínimas que oficien de guía para los ciegos. Exigimos que los lugares, productos y servicios contemplen en su diseño la accesibilidad de las personas con discapacidad, pero rara vez nos acordamos de las personas más altas que el promedio, las mujeres embarazadas, los adultos mayores, las personas obesas y otros grupos humanos que por distintas razones muchas veces también ven coartados sus derechos porque los mismos no están adaptados a sus necesidades.

El concepto de accesibilidad universal nuclea a todos esos colectivos, ya que apuesta a un diseño de los espacios, productos y servicios para todas las personas, teniendo en cuenta el concepto de diversidad funcional. Este concepto parte de la base de que todas las personas son diferentes por lo que tienen necesidades diferentes, las cuales deben ser contempladas.

Dos personas, una en silla de ruedas y una parada,  hablan por teléfonos públicos ubicados a una misma altura, accesible para ambos

El concepto de accesibilidad universal.

Esto implica romper radicalmente con el diseño orientado hacia los estándares medios para los que se producen y fabrican la mayor parte de bienes, servicios y productos. No se trata de hacer una plaza con rampas para que ingresen las personas en silla de ruedas, sino que las mismas no tengan desniveles para que las rampas no sean necesarias. No es cuestión de crear más líneas de ómnibus para personas con discapacidad, sino que las mismas puedan ingresar a los ómnibus para todo público.
Lo central en la accesibilidad universal es por tanto dar a todos las mismas oportunidades, favorecer la integración.
Es con esta convicción que Luz Verde apuesta a renovar su página teniendo en cuenta la accesibilidad universal. En la Web, esto implica cumplir con determinadas características que permitan a todas las personas utilizar el sitio. Entre otras cosas, que posibilite a las personas ciegas y con baja visión “leer” los contenidos y que quienes tengan problemas de motricidad puedan navegar sin grandes dificultades.
Los requisitos para que un sitio web sea accesibile son determinados por un consorcio internacional denominado World Wide Web (W3C: http://www.w3.org/) que está formado por organizaciones, personal y el público en general que trabajan conjuntamente para desarrollar estándares Web.
Una de las iniciativas dentro del consorcio es la WAI (Web Accessibility Initiative: http://www.w3.org/TR/WCAG10) que tiene por objetivo “facilitar el acceso de las personas con discapacidad, desarrollando pautas de accesibilidad, mejorando las herramientas para la evaluación y reparación de accesibilidad Web, llevando a cabo una labor educativa y de concienciación en relación a la importancia del diseño accesible de páginas Web, y abriendo nuevos campos en accesibilidad a través de la investigación en este área”.
La WAI tiene definidas una serie de pautas de accesibilidad al contenido en la Web que se agrupan en tres categorías: A (prioridad 1), AA (prioridad 2) y AAA (prioridad 3). La primera categoría incluye las normas mínimas de accesibilidad, mientras que la última todas las normas que debe cumplir un sitio para considerarse de accesibilidad universal. El nuevo sitio de Luz Verde – que se creó gracias al apoyo voluntario de las ingenieras en sistemas Micaela Acosta y Silvia Da Rosa y los diseñadores Ignacio Castañares, Martín Da Rosa y Guzmán Iglesias – cumple actualmente con las normas incluidas en la prioridad 1.
Estamos camino a convertirnos en un sitio de accesibilidad universal con prioridad 3, con lo que estaremos logrando nuestro objetivo de convertirnos en un portal sobre discapacidad para todas las personas. Esto será posible gracias al apoyo de  la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), ya que Luz Verde fue uno de los proyectos que quedó seleccionado dentro de la convocatoria a  “Soluciones Innovadoras para la Inclusión de Personas con Discapacidad”.

Los mantendremos informados sobre nuestros avances en torno a la accesibilidad. No obstante, les pedimos que en caso de encontrar  dificultades para acceder al contenido de este sitio, nos las hagan llegar completando un formulario.

2 respuestas para “Una Web para todos”

  1. Nacho

    Bravo..!!!! eso es un emprendimiento de accesibilidad.! ! ! !

    Felicidades a todos por llevarlo adelante con exito y lograrlo .-

  2. FERNANDO BURJEL

    Es un hermoso desafío !!!
    Vamos, a redoblar, que se puede..

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