Un día como cualquier otro

Me levanté a las ocho de la mañana como cualquier día para ir a la Teletón. Primero desayuné con mi madre y después fuimos a la parada para esperar el ómnibus de la serie B. Este es para todas las personas pero fundamentalmente para aquellas con discapacidad porque está adaptado con una rampa y adentro del él tiene lugares específicos y muy cómodos para sillas de ruedas.
Cuando llegamos al centro Teleton nos esperaban las voluntarias para ayudarnos a cruzar la calle. A las once y media fuimos a comer con el grupo de Ser Productivo mientras esperamos a que vengan “los de Microsoft” (quienes nos ayudan con la capacitación tecnológica) y luego tuvimos clase con ellos desde las doce y media hasta las dos menos cuarto. Nos ensañaron a usar el HTML que sirve para subir videos al portal.
Cuando terminamos la clase nos pusimos a hablar con María José de lo que nos había parecido la misma y ella me comentó que para ella había estado re buena y yo le dije que no había entendido nada pero que para mí también estuvo buena. Después nos quedamos tomando mate y hablando con las voluntarias que nos preguntaron sobre lo que habíamos hecho y ahí le empezamos a contar. Regresamos a la parada a las cuatro y media con las voluntarias y esperamos que viniera el ómnibus serie B para regresar a nuestras casas.

4 respuestas para “Un día como cualquier otro”

  1. ana

    hola soy ana de apri y entramos a la pagina con algunos alumnos. espero verte el lunes y charlamos, como trabajas enesto ay que dibulgarlo mas asi tenes mas usuarios que entren

    suerte

  2. vladimir gonzalez

    muy buena la pagina amiga, a seguir adelante con este emprendimiento!!! nos vemos en apri

  3. einer de jeus lopez g

    HOLA DANIELA, FELIZ TARDE. DESEARÍA PODER COMUNICARME CONTIGO TAMBIÉN. TENGO MI DISCAPACIDAD Y DESEO ESTUDIAR SISTEMAS. GRACIAS

  4. Luz Verde

    Hola, gracias a todos por sus comentarios. Estimado Einer, nos mantendremos en contacto. Te digo, que si tu deseo es estudiar analista de sistemas no bajes los brazos hasta lograrlo, porque tener una discapacidad no te impide a seguir tus sueños.
    Saludos.
    Daniela

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