El día 25 de julio del año 2008 festejamos el cumpleaños de mi hermanita Melissa, la más chiquita de la familia. Meli festejó sus 4 años muy contenta ya que había estado esperando la fiesta con mucha ansiedad.
Cuando se levantó en la mañana todos la saludamos (mis padres, mi hermano y yo) y luego desayunamos juntos. Después de desayunar nos preguntó cuando íbamos a inflar los globos y nosotros le dijimos “después Meli”, ella quería que los infláramos en ese instante.
Luego salió a hacer mandados con mi madre y cuando regresó me preguntó: “¿Caro las primas no vinieron todavía?” y yo le dije que aún no, que ya estaban al llegar. Ella estaba preocupada porque no llegaba nadie.
Un rato más tarde mi madre decidió que era hora de empezar a inflar los globos. Los íbamos inflando mi madre y yo, y luego mi hermanita se los iba alcanzando a mi madre para que los colgara.
Cuando terminamos de inflar los globos ella se fue a preparar a ponerse preciosa y al poco tiempo empezaron a llegar los invitados. Meli vio sus regalos y se fue a jugar con sus primitas. Por suerte se divirtió y tuvo muchos regalitos. Finalmente terminó el día muy cansada, pero valió la pena.